CONSECUENCIAS

En algunas jurisdicciones, las carreras ilegales están penadas como una figura jurídica propia. En otro caso, los corredores ilegales pueden ser procesados por alterar el orden público, violar la propiedad privada y cometer infracciones viales tales como superar el límite de velocidad y circular contramano. También es común el robo de vehículos con el fin de ser preparados para carreras ilegales.1

Por su carácter ilegal, este tipo de carreras son mucho más peligrosas que las legales. Como los corredores y los vehículos muchas veces carecen de equipamiento de seguridad, son más propensos a choques más graves. Además, la naturaleza de las carreras genera peligro de dañar la propiedad ajena, e incluso de lesionar otras personas en el caso de carreras en la vía pública.Existen además incontables casos en los que los conductores participantes de éstas carreras o los espectadores han resultado con lesiones graves o incluso la muerte, tras haber participado en dichos eventos.

Muchos participantes de estas carreras también son proclives a conducir habiendo consumido bebidas alcohólicas.